Una planta grande cambia por completo una estancia: aporta altura, vida y un punto de sofisticación. Con plantas artificiales grandes consigues ese efecto sin preocuparte por la luz, el riego ni el mantenimiento.
El salón: un árbol como protagonista
Un rincón vacío junto al sofá o entre dos ventanas pide un árbol de suelo. Un ficus, un olivo o una monstera de gran tamaño llenan el espacio sin recargarlo. Busca alturas de más de 140 cm para que la planta dialogue con el mobiliario.
El recibidor: la primera impresión
La entrada es lo primero que se ve. Una palmera o un árbol esbelto a un lado de la puerta da la bienvenida y aporta frescura. Combínalo con un espejo y una jardinera de diseño para un acabado de revista.
Trucos para que parezca natural
Coloca la planta cerca de una fuente de luz, 'esponja' las hojas al sacarla de la caja para darle volumen y elige un macetero acorde al estilo de la sala. El detalle del macetero marca la diferencia entre 'planta de plástico' y pieza decorativa.
Cero mantenimiento, todo el año
Ni riego, ni luz, ni hojas en el suelo. Las plantas artificiales grandes conservan su realismo durante años, incluso donde una natural no sobreviviría. Ideales para hogares, oficinas y zonas de poca luz.
Inspírate con nuestra selección de plantas artificiales grandes y dale altura a tu hogar.

